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Los líderes de Europa doblan las apuestas en una estrategia que resulta fallida: Krugman

Supongo que sabíamos que esto se venía, pero de cara a los resultados de las elecciones francesas y griegas y a la evidencia más general de que la estrategia económica de Europa es un absoluto fracaso, los sospechosos de siempre están, como suponíamos, redoblando los esfuerzos.

Simon Wren-Lewis, un profesor de Economía de Oxford, ha contemplado con horror cómo los holandeses han aceptado medidas de austeridad completamente innecesarias como forma de demostrar su compromiso con el pacto fiscal totalmente equivocado de Europa. 
 
"Hacia finales de abril el gobierno conservador de coalición holandés colapsó cuando el partido de extrema derecha rehusó discutir acerca de más recortes presupuestarios", escribió el Sr. Wren-Lewis en su blog el 7 de mayo. "El Primer Ministro renunció. Y aun así pocos días después otros partidos se unieron para apoyar un paquete similar de medidas de austeridad, que ahora tiene respaldo mayoritario en el Parlamento", señaló. 
 
El Primer Ministro británico, David Cameron, prometió "no dar marcha atrás" a su fallida estrategia de austeridad en un discurso pronunciado luego de las elecciones. 
Y Jens Weidmann, presidente del banco central alemán, prometió destruir el euro. Bueno, esas no fueron exactamente sus palabras, pero ésa es la implicación de su columna de opinión publicada en el Financial Times el 7 de mayo. La importante está al final: "La política monetaria en la eurozona está dirigida hacia la unión monetaria en general; una postura muy expansiva para Alemania, por tanto, tiene que encararse con otros instrumentos nacionales", escribió el Sr. Weidmann.
 
"Sin embargo, esto también implica que las inquietudes sobre el impacto en la periferia de una política monetaria menos expansiva no deben impedir que los formuladores de políticas monetaria tomen las medidas necesarias una vez que se incrementen los riesgos de inflación en la eurozona. Cumplir su meta principal de conservar la estabilidad de precios es el prerrequisito para salvaguardar el recurso más preciado que puede comandar un banco central: la credibilidad". 
 
Analicemos esto.
Estoy muy seguro que "una postura muy expansiva para Alemania, por tanto, tiene que encararse con …" quiere decir en clave que Alemania intentará evitar con contracción fiscal cualquier impacto inflacionario de las bajas tasas de interés del Banco Central Europeo (BCE). ¡Austeridad para todos! (y ninguna ayuda para las economías periféricas en forma de inflación alemana sobre la normal). Y después, una declaración de que el BCE se contraerá para evitar cualquier "riesgo de inflación en la eurozona" – incluso si las economías del sur enfrentan deflación. 
 
En conjunto, es una declaración de que toda la carga de la "devaluación interna" – la necesidad de hacer que bajen los precios y costos relativos de España y otros países respecto al centro – será soportada con deflación en el sur. 
Esto no funcionará, por supuesto; es una receta para un fracaso catastrófico del euro. 
 
¿Qué está pensando el Sr. Weidmann? 
Supongo que no está pensando – o al menos que no hay ningún modelo, sólo una serie de frases pegajosas de banqueros centrales hiladas para que no revelen la imposibilidad subyacente de la estrategia. 
En total, no se aprendió nada, y no hay disposición a reconsiderar.