Analistas

S&P 500 alcanza nuevo máximo histórico

El shock después del voto al “sí” por parte de Reino Unido a favor de salir de la Unión Europea no duró mucho. El S&P 500 rebotó más de 7% en las últimas dos semanas, lo cual empujó al índice a un nuevo máximo histórico. Muchos inversionistas no han participado en el rally y hay una gran cantidad de efectivo en el banquillo, lo cual significa que la tendencia positiva bien puede durar más. 

Entorno favorable para acciones en Estados Unidos.

El mercado de renta variable de Estados Unidos está en un “sweet spot”. Parece que el Brexit, la falta de presiones inflacionistas y las elecciones presidenciales son buenas razones para que la Reserva Federal no tenga planes de subir las tasas de interés en los próximos meses. Más importante aún, vimos una mejoría en los datos económicos. Sobre todo, parece que el dato muy débil del mercado laboral en mayo no fue el comienzo de una nueva tendencia. En junio, se crearon 287.000 nuevos empleos no agrícolas, mucho más que  180.000 esperados. Al mismo tiempo vimos una mejoría en algunos indicadores líderes, como el índice ISM no manufacturero, que subió de 51,3 en mayo a 53,2 en junio. Esto significa que en Estados Unidos estamos – al menos temporalmente – en un entorno muy favorable para las acciones: tasas muy bajas, la ausencia de tendencias inflacionistas y bajo riesgo de recesión. El único factor negativo es la alta valoración, sobre todo de los sectores defensivos como los servicios básicos, la telecomunicación y el consumo básico. Esto limita el potencial alcista para los próximos 12 meses, pero no es un factor muy importante para explicar el desempeño del mercado a corto plazo. 

Potencial de un rebote fuerte en la renta variable japonesa 

Además del flujo de noticias favorables en los Estados Unidos, también nos llegaron buenas noticias de Japón. El fin de semana pasado, a pesar de que la economía sufrió algunos contratiempos graves en los últimos meses (ilustrado por la sorprendente fortaleza del yen desde el inicio del año), la coalición gobernante del primer ministro Shinzo Abe, logró un categórico triunfo en las elecciones frente a la Cámara alta del Parlamento. Parece que lo peor queda atrás. La posibilidad de tener una “supermayoría” en el parlamento abre las puertas para un estimulo fiscal más fuerte, y posiblemente más reformas estructurales para reanimar la economía. En ausencia de otro shock externo (el yen se apreciaría como refugio seguro) pensamos que el estímulo monetario y fiscal deberían depreciar el yen, lo cual debería impulsar la renta variable japonesa. 

Italia se convierte en la principal preocupación

A pesar del reciente rebote, los índices de las bolsas europeas se sitúan más de 20% por debajo de los niveles más altos del año pasado. Mientras el Brexit, per se, no representa un riesgo grande, es posible que haya un contagio del sentimiento “antieuropa” en otros países. Actualmente, la principal preocupación es Italia. Los bancos italianos necesitan una reestructuración y/o un aumento de capital. Se ha convertido en un problema político porque la población italiana posee una gran parte de los bonos de los bancos. El gobierno de Matteo Renzi quiere usar fondos públicos para curar los balances de los bancos, pero esto viola las normas de la Unión Europea. Sin embargo, hay esperanza de que la Unión Europea afloje sus reglas para evitar otra desintegración. Un acuerdo entre Roma y Bruselas seguramente reduciría el riesgo de un cambio político en Italia.