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TIC’s: acceso a la economía moderna

Hace 50 años un deportista solo necesitaba de su calidad innata y de su instinto para triunfar. Hoy, además de una gran preparación física, tiene a su disposición, por ejemplo, zapatillas de alto diseño tecnológico que se adaptan al pie como un guante o camisetas inteligentes capaces de absorber el sudor y autorregularse. Algo similar les ocurre a los empresarios y emprendedores. Ya no solo se alcanza el éxito, como antaño, basándolo todo en el esfuerzo y el instinto. Ambos son componentes todavía necesarios pero en el mundo que vivimos no son suficientes.

Los empresarios y emprendedores del siglo XXI deben poseer, además de capacidad de trabajo y sana ambición, un buen conocimiento de las TIC’s, herramientas que contribuyen de forma decisiva a mejorar la productividad de una empresa y, por ende, a ser más competitivos. Los países latinoamericanos en general, y Colombia en particular, necesitan ese tipo de empresarios: conscientes de la importancia que posee la innovación y de lo fundamental que es para sus empresas utilizar las TIC’s a fin de incrementar los niveles de eficiencia en el mercado nacional y poner las bases de una exitosa internacionalización. 

Por todas estas razones, iniciativas como Mipyme Vive Digital, creada e impulsada por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, son clave, pues se trata de un proyecto que persigue potenciar a las empresas colombianas a través de las TIC’s. 

Esta iniciativa nos desvela algunas de las claves de una economía del futuro que, por otro lado, ya es presente. En primer lugar, muestra la importancia de unas adecuadas y bien trabajadas políticas públicas diseñadas para facilitar el desarrollo y crecimiento económico y social. Mipyme permite que esos empresarios puedan capacitarse en TIC’s  para lograr ser más competitivos gracias a la tecnología y de esta forma elevar sus ventas. Gracias a este tipo de políticas públicas se facilita la mejor adaptación de los empresarios a los nuevos tiempos. 

En segundo lugar, que la innovación es la base en la que apoyar proyectos empresariales competitivos, productivos, diversificados y con aspiraciones de trascender fronteras. La formación en el uso de las TIC’s provoca cambios además en la forma de dirigir un negocio ya que ayuda a adquirir nuevas habilidades administrativas basadas en las herramientas tecnológicas. Conseguir la eficiencia del negocio es el primer paso para que se extienda al resto de la cadena productiva.

En tercer lugar, las TIC’s ayudan a mejorar y a diversificar la producción contribuyendo a desprenderse de la dependencia de la exportación de materias primas. De hecho, la industria de tecnologías de la información en 2003-14 creció cinco veces, según Procolombia. En total, se han creado 10 clústeres repartidos en ocho regiones que han canalizado recursos para formación y para emprendimientos. Destacan los clústeres en Antioquia: Intersoftware, que creó la alianza Futuro Digital Medellín, la cual agrupa ocho entidades del sector educación, empresa y del Estado, para formar jóvenes en competencias para el desarrollo de software y de otras herramientas. También sobresale Clúster TIC, que reúne a 2.779 empresas. 

Y en cuarto lugar, ayudar a las pymes es también hacer política social. No hay que olvidar que las micro, pequeñas y medianas empresas representan el 99% de la base empresarial y el 81% de empleos en Colombia. Hoy existen 1,6 millones de pymes, de las que el 96,4% son mipyme (1 a 10 empleados). Es finalmente una forma de insertar a estas empresas en el mundo de la economía competitiva eludiendo la informalidad, la baja productividad y la escasa eficiencia.  Colombia, como el resto de la región, se ve obligada a reinventarse a sí misma. Estos tiempos exigen diversificar y ser más competitivos y productivos apostando por la innovación.