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Analistas 27/01/2021

Desafíos de política económica 2021 (primera parte)

En las próximas dos notas semanales abordamos ejercicio de identificación de riesgos para 2021. En esta ocasión, avizoramos que los principales desafíos de Política Económica provendrán de: 1) elevado desempleo, donde la pandemia vino a agravar desafíos estructurales de informalidad-precaria flexibilidad laboral; 2) recuperación económica, con sesgos bajistas dados riesgos de rebrotes-covid e inevitables desafíos en distribución-vacunas; 3) riesgos tributarios-fiscales, donde ambiente pre-electoral dificultará discusión de la requerida Reforma Tributaria, arriesgando pérdida del Grado de Inversión en calificación crediticia de Colombia; 4) riesgos externos, dada nueva ampliación en el déficit de Cuenta Corriente, resaltando lastres estructurales en competitividad, y 5) riesgos financieros-crediticios, aunque incrementos en morosidad tienen atenuantes de adecuados niveles de solvencia-liquidez en balances bancarios. En esta nota abordaremos numerales 1-3.

1) Riesgos de mercado laboral

El principal desafío económico será enfrentar el elevado desempleo pos-pandemia, habiendo promediado dicha desocupación niveles cercanos al 16% durante 2020, con agravantes de elevados niveles de informalidad (60%).

Virus tendrá cicatrices estructurales en varios sectores, derivando en complejas “re-alocaciones” de capital humano. Ello implica que tenue recuperación a ritmos potenciales de 3,5% durante el próximo quinquenio son insuficientes para compensar rigideces estructurales del mercado laboral.

No lucen prudentes esquemas tipo “piloto automático” de esperar que eventual recuperación económica reduzca desempleo-informalidad, a pesar de adecuado impulso a reactivación de Construcción e Infraestructura-Regalías. Se debe complementar repunte cíclico con flexibilizaciones del mercado laboral, iniciando con: i) eliminación de 4% de sobrecosto laboral de Cofamiliares, siguiendo recomendaciones-Ocde de 2015-2016; y ii) atar SML a Regla Universal (var% SML = Inflación+Prod. Laboral). Infortunadamente, 2021 inicia con mayores palos en la rueda a esa recuperación de empleo formal por cuenta del excesivo incremento en el SML del 3,5% (aumento real del 2% cuando se tienen cifras negativas tanto en Productividad Laboral como en PTF).

Bajo un escenario base de recuperación económica y de alguna flexibilización laboral, dicho desempleo podría reducirse hacia niveles promedio de 13% en 2021. De tenerse menor rebote (sin medidas estructurales) puede estancarse en niveles de 13-15%.

2) Riesgos de menor recuperación económica

2021 inicia con compleja dicotomía en ritmo de recuperación global: i) nueva ronda de debilidad macro ante rebrotes-confinamientos; pero ii) menor incertidumbre frente a rebote en segundo semestre. Materializar dicho repunte dependerá de avances en logística-distribución de vacunas, infortunadamente hasta ahora con cuellos de botella en las propias Economías Desarrolladas.

En el plano local, es infortunado que hayamos llegado a precaria situación de cuasi-copamiento de UCI en varias ciudades, debiendo acudir a ineludibles cuarentenas.

Todo esto implicará posponer el retorno a crecimientos económicos hasta el segundo trimestre. Materializar rebote hacia 4% en 2021 (vs. contracción de -7% probablemente observada en 2020) requerirá adecuada gestión en: i) disciplina-social y uso de tapabocas, buscando evitar nuevos confinamientos con estrategias complementarias de testeo-rastreo-aislamiento de casos; y ii) logística-distribución de vacunas, donde problemas en Desarrollados deberían moderar expectativas.

3) Riesgos tributarios-fiscales

El gobierno ha venido implementando dosis de estímulo fiscal responsable, debiendo gestionar duras condiciones iniciales de precaria flexibilidad de gasto, baja tributación-estructural y elevado endeudamiento público. Ello implicó suspensión de la Regla Fiscal y déficits cercanos a 9% del PIB durante 2020, elevando stock de deuda pública a 61% del PIB (GNC).

La Dian ha revelado que presión tributaria bruta cerró 2020 en $146 billones, probablemente implicando ingresos netos de $134 billones (13,3% del PIB vs. precarios niveles del 14% pre-pandemia). Soy escéptico sobre plausibilidad política de lograr Reforma Tributaria que allegue 2% del PIB contenido en MFMP, en período pre-electoral. Será clave señalar primera dosis de ajuste fiscal, arbitrando 0,5-1% del PIB de manera estructural (nada de gestión Dian). Como en la mayoría de frentes, aquí los problemas y soluciones están sobre-diagnosticados.

Bajo escenario base, la presión tributaria podría cerrar 2021 en valores cercanos a 13% del PIB y el déficit en 7,6% del PIB (de lograrse alguna convergencia en gasto). Bajo un escenario estresado, dicho retiro fiscal sería de menor envergadura. Allí el déficit se mantendría en niveles de 8-9% del PIB y trayectoria de endeudamiento aumentaría hacia 67% del PIB. En este último caso, poco podría hacerse para evitar pérdida del Grado de Inversión. Concuerdo en que, a corto plazo, el mercado viene descontando esa rebaja crediticia y la abundante liquidez-global es atenuante relativo.

Pero no nos engañemos de inequívoca señal negativa en términos de sostenibilidad fiscal estructural. No olvidar que de estrategia fiscal responsable dependerá la recuperación del próximo quinquenio y la propia capacidad para paliar saltos en desempleo, pobreza y desigualdad.