Analistas 26/08/2020

EE.UU. y los riesgos para la recuperación

Aún en medio de la pandemia, Estados Unidos es el socio externo más importante de Colombia. Por un lado, es el principal destino de productos colombianos, comprando casi 30% de las exportaciones del país durante el primer semestre. Esta cifra es similar a la registrada entre 2014 y 2019, cuando las compras de Estados Unidos promediaron 28% de las exportaciones. Además, en este mismo periodo, Estados Unidos ha liderado los flujos de inversión extranjera directa al país, inyectando casi US$14.000 millones en cinco años, equivalente a 17% del total. Por ello, la evolución de esta economía será clave para la recuperación de Colombia tras la crisis.

Hay claras señales de que la mayor economía del mundo rebotaría fuertemente tras la histórica caída de actividad en el segundo trimestre del año. A un mercado laboral que ha creado 9,3 millones de plazas de trabajo entre los meses de mayo y julio, tras haber destruido 22,3 millones en marzo y abril, se suman encuestas de sentimiento empresarial que están firmemente en territorio optimista, así como indicadores de comercio y producción industrial que dan cuenta de una vuelta de la actividad económica. Todo esto ocurrió aun cuando se enviaron señales confusas y contradictorias de parte del Gobierno Federal en torno a la crisis sanitaria, siendo los gobiernos estatales y locales los que tuvieron la última palabra en medidas de salud y cuarentenas. Esto llevó a una segunda ola de contagios, más intensa pero menos letal que aquella registrada entre marzo y abril, que recién estaría pasando.

Sin embargo, hay abundantes riesgos para la mayor economía mundial. Primero, no se puede descartar una nueva intensificación de la crisis sanitaria. Las autoridades están buscando reabrir las actividades para reactivar la economía, incluidas las clases para el año escolar 2020-21. Sin embargo, varias icónicas universidades y distritos han debido retomar clases a distancia puesto que, tras la llegada de estudiantes, se multiplicaron los contagios nuevamente. Además, aun cuando estemos más cerca de contar con una vacuna, no está claro cuán rápido se lograría la vacunación masiva de la población, en un momento en que el hemisferio norte volverá al invierno y se sumarán otros virus estacionales.

Pero los riesgos no son sólo sanitarios, sino también políticos. Tras la nominación oficial de los candidatos de los dos principales partidos para la contienda de noviembre, la atención de los mercados se centrará en la carrera presidencial. Con el presidente Trump detrás de su contendor demócrata Joe Biden en la mayoría de las encuestas, es probable que el primero utilice todos los recursos políticos para motivar a su base. En línea con el estilo que ha mostrado durante su administración, no sólo apelará a temas domésticos, sino que podría intensificar nuevamente disputas comerciales con rivales como China y Europa, de lo que ya hemos visto señales en semanas recientes. Esta estrategia, que podría ser redituable en lo político, tiene el potencial de afectar a la economía.

Conforme el mundo se abre, y se hacen esfuerzos por contener nuevos brotes del virus, hemos registrado señales claras de mejoría en economías como la europea, la japonesa y la china. Esto nos ha llevado a revisar su crecimiento al alza (por primera vez desde principios de año). Pero la incertidumbre en Estados Unidos preocupa, por lo que seguimos esperando una contracción del PIB de 5% este año.