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Analistas 30/03/2021

Formalización con Tecnología

Mario José Márquez
Gerente Factura Electrónica Dian

Dice el Conpes 3956 de la Política de formalización empresarial, que tres de cuatro empresas en Colombia son informales, es más o menos la cifra de la inmunidad de rebaño de una vacuna, pero a la inversa. Estamos enfermos de informalidad en las economías emergentes. No hay que ir a Conpes a leerlo, sino basta con ir a la tienda o a la papelería de nuestro barrio, un poco más lejos a los centros donde se desarrollan comercios o si queremos ir más lejos cuando llegamos a las regiones, desde la llegada misma al aeropuerto o la terminal, solo vayamos al médico o a nuestro abogado de confianza, ¿qué documento nos entrega por la prestación de sus servicios?

¿Porque será que queremos mantenernos enfermos de informalidad?, ¿por qué es lo normal ir a comer en un restaurante y que nos entreguen, en vez de una factura, un recibo, donde al final la solicitud sea que le realicen una transferencia a la novia del empresario y dueño? Mientras tanto, la señora que recoge los platos no tiene una pensión o en sus planes no está ir el fin de semana con su familia a la piscina de la caja de compensación, ¿por qué es lo normal?

La respuesta es miedo. Miedo a los impuestos, miedo a los bancos, miedo al contador. El temor es la respuesta humana al desconocimiento, que es diferente a la ira que la genera la posible injusticia contra el Estado o la tristeza producto de las pérdidas de dinero por ser formal. Por lo tanto, la vacuna parece estar al alcance mediante el conocimiento, y así producir el cuarto sentimiento humano, que es la alegría producto del logro alcanzado.
Logros que la administración tributaria, los proveedores de tecnología y los empresarios vienen dando a pasos agigantados en los últimos años. Hoy más de 570.000 empresarios están intercambiando más de cuatro millones de facturas electrónicas diarias, la contabilidad automatizada está desde el celular haciendo cuentas de cualquier negocio, y los impuestos ya se cuentan por miles de inscritos a un régimen de tributación que como su nombre lo dice es simple.

Esto qué significa. ¿Por qué la señora Inés que tiene un puesto de jugos en el parque no puede facturar, si ya tiene un celular con datos? La acabo de ver en el parque viendo un video en la red. La tecnología ya llegó con las aplicaciones contables que le permiten a la ahora señora Inés, “la formal” con conocimiento, seleccionar los 30 productos de su negocio con un clic y que a sus clientes les llegue la factura a un correo electrónico que todos tenemos de forma gratuita.
¿Qué tal que el señor Marcos que tiene una carpintería y tres empleados con él, pueda darles plazo a sus clientes y con otro clic pueda anticipar dichas facturas electrónicas? Pero, además, ¿con la nómina electrónica, que esta por venir, pueda darle a sus tres colaboradores acceso a libranzas para que pueden financiar la bicicleta para llegar a trabajar a tiempo y ejercitados?

Visiono el futuro del ahora don Marcos “el Formal” con conocimiento, con más clientes porque puede dar plazo de pago, tendrá a sus ahora cinco colaboradores con ducha para cuando lleguen a trabajar, donde se pueden colocar el nuevo uniforme que estarán estrenando con el nuevo logo del taller.

¿Ahora, que pasa si la señora Carmen del vivero paga impuestos? ¿Paga poco, pero paga algo? ¿No le da legitimidad esa decisión para exigirle a sus gobernantes? ¿Pero qué pasa si lo poco que paga de impuestos, lo pueda cruzar para que el señor Virgilio, que le ayuda con la tierra y las materas, con su afiliación a su pensión? ¿Recibir pagos electrónicos y el costo de la transacción este incluido en el impuesto? El Régimen Simple es precisamente eso. Qué bueno que tengamos más gente cotizando al sistema de pensión para garantizar su estabilidad futura. El régimen Simple de Tributación o RST es un impuesto sencillo de pago contra ingresos, que mete en los toboganes y en los bolos de la caja de compensación a los millones de colombianos que hoy no tiene ese derecho, porque la señora Carmen la ahora “La Formal” con conocimiento, pensó que era bueno afiliar a don Miguel.

Doña Inés, don Marcos y la señora Carmen no podrían vencer su temor a lo desconocido sin la tecnología. La tecnología ya llegó, está con nosotros para quedarse. Los hijos de nuestros tres nuevos ejemplos de formalidad ya no lo entienden de otra manera. El reto de masificar la tecnología está en los que lo hayan entendido. No puede ser que el microtráfico haya aprendido a inundar las calles de Colombia de vicio y no comprendamos que un colombiano nacido en la misma patria, no sea capaz de colocar en las mismas manos contaminadas, en vez de ello, tecnología con toda la posibilidad de transformar nuestro país.

Aplaudamos las iniciativas donde sea cada vez más las personas usando las plataformas para llevar las cuentas con documentos del sistema de factura electrónica, así las personas de a pie aprendamos a solicitarla. Cada vez que lo hacemos estamos transformando nuestro país en un mejor lugar para vivir.