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Los Patriotas de Wall Street

En el Superbowl LI, el equipo los Patriotas de Nueva Inglaterra había perdido cualquier esperanza de salir vencedores cuando iban perdiendo 28 a 3 con los Halcones de Atlanta. Sin embargo, ocurrió lo impensado: de la mano de Tom Brady remontaron el marcador y en tiempo adicional lograron la mayor remontada de la historia del fútbol americano.

Algo similar ocurrió con Wall Street. La campaña de Donald Trump que inicialmente atacó a Hillary Clinton por sus lazos con los poderosos de la banca, dando a entender que protegería al pueblo de los excesos de los financieros, dejó a Wall Street como a los Patriotas y al pueblo americano como a los Halcones.

El pasado viernes, el nuevo presidente inició el proceso de desmantelamiento de la regulación bancaria impulsada por los demócratas en el mandato Obama para responder a la crisis hipotecaria de 2008 que destruyó valor por US$22 billones, según la agencia contable del gobierno estadounidense. El cuestionado republicano firmó dos decretos por medio de los cuales solicitará al Congreso reconsiderar la ley Dodd- Frank, aprobada por el mismo en 2010. 

La disposición Volcker, perteneciente a la mencionada ley de 2010 y cuyo nombre proviene del exdirector de la Reserva Federal, prohíbe que los bancos tomen posición propia, es decir, que hagan transacciones con su capital y para su propio beneficio y no el de sus clientes, con el fin de que no se repitan los abusos que dieron a lugar a la crisis de 2008. También impone que los fondos especulativos y privados de inversión tengan que mantener colocados en inversiones seguras una porción del dinero que recaudan de terceros. 

Según Trump, esta regulación financiera limita el crecimiento de la economía americana y le quita competitividad a la banca de su país a pesar de estar diseñada para proteger al pueblo de estos descalabros creados por Wall Street.  ”Hoy estamos firmando los principios fundamentales de la regulación financiera americana. Difícil hacer algo más importante que esto, ¿no? Porque la ley Dodd- Frank es un desastre…”, declaró en su característico estilo. 

La iniciativa de Trump también pretende eliminar el Buró de Protección Financiera de los Consumidores, entidad encargada de controlar los abusos de la banca en los préstamos hipotecarios y las cartas de crédito. También pretende aplazar la implementación de una norma que obliga a los asesores financieros a que recomienden el mejor tipo de inversión para sus clientes y no el que más comisiones les genera. En general, los decretos fortalecen la posición de Wall Street ante sus clientes y le permite que tome más riesgos con los dineros que el americano del común les fondea.

Steven Mnuchin, el encargado de promover los decretos, trabajó en Goldman Sachs y OneWest, una empresa que tuvo una reputación de no tener escrúpulos en la crisis de las hipotecas de 2008. Su labor, según el presidente Trump es que los bancos superen la cifra récord que tienen prestada de US$9 billones, independientemente de la calidad de los mismos.

La regulación financiera propuesta por el nuevo presidente incrementa significativamente los riesgos del mercado financiero, no solo estadounidense sino mundial, agregándole volatilidad a la complicada situación económica mundial. Esperemos que en su trámite la sensatez se imponga a la remontada de Wall Street estilo Patriotas de Nueva Inglaterra.