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Analistas 02/11/2021

Soluciones amigas

Luz Estella Murgas
Presidente de Naturgas

Las fuentes intermitentes de energías renovables, como la eólica y la fotovoltaica, constituyen irrefutablemente el futuro de la provisión energética a nivel global. Países como Colombia, por ejemplo, que por su ubicación geográfica gozan de altos niveles de radiación solar y de fuertes vientos, tienen en los recursos naturales el mejor insumo para convertirse en una potencia energética internacional.

Sin embargo, estas alternativas de generación, incluso cuando están respaldadas por sistemas de almacenamiento eléctrico, resultan insuficientes para cubrir las crecientes necesidades energéticas de la población mundial hacia 2050. En otras palabras, supone que la demanda global necesitará de un complemento para garantizar la confiabilidad y la transición durante las próximas tres décadas.

En ese sentido, el papel del gas natural, un combustible limpio y competitivo, resulta altamente estratégico para el presente y el futuro de la matriz energética nacional. Este combustible, cuya industria contribuye al crecimiento del Producto Interno Bruto, y en el que trabajan más de 100.000 personas en el país, podría llegar incluso a un 25% de participación la energía primaria, incluso en el escenario de modernización, con el uso de biogás, la eficiencia de plantas térmicas, y el uso de biocombustibles.

Por esa razón, y para abordar el futuro en sintonía con la sostenibilidad, la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas) aprovechó el marco de la Cumbre Climática COP26 para oficializar, por primera vez, una alianza entre las compañías responsables de la producción, transporte y distribución del gas natural en el país para trazar una hoja de ruta en pro de la carbono neutralidad.
Las 28 compañías pertenecientes a la agremiación, de una forma voluntaria, con absoluta trazabilidad y cooperación, se articularán para consolidar y fortalecer la implementación de acciones y buenas prácticas que ayuden a reducir y compensar el volumen de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), a través del desarrollo de proyectos de compensación forestal, la implementación de iniciativas de hidrógeno, tecnologías de captura de carbono, y de eficiencia energética, entre muchas otras acciones.

Este hecho es de gran relevancia para la lucha de Colombia contra el cambio climático, teniendo en cuenta que, según la Unión Internacional del Gas, el uso de combustibles como el gas natural, el hidrógeno, el biometano y las tecnologías de captura y almacenamiento de carbono, reducirían las emisiones de GEI del sector energético mundial en hasta un 30%.

El gas natural, por su disponibilidad, versatilidad para generar energía, competitividad de precios, densidad energética y por su bajo contenido de carbono, es una elección natural para avanzar de forma eficiente en la transición energética.

Este paso que da la industria local es una garantía de bienestar, y de una reactivación económica más limpia y sostenible. Desde esta industria seguiremos aportando múltiples granos de arena para convertirnos en el aliado ideal de las energías renovables no convencionales, pues sabemos que Colombia necesita más soluciones amigas; sabemos que Colombia necesita más gas natural.