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Analistas 22/12/2020

Covid y más allá: ¿Hay relación entre esfuerzo fiscal y caída del PIB?

Luis Miguel González
Director de El Economista

México no fue el país que hizo el menor esfuerzo fiscal para mitigar los efectos sociales y económicos de la pandemia. En América Latina, República Dominicana y Costa Rica gastaron una menor proporción del PIB.

En Dominicana fue 0,8% del Producto Interno Bruto. En Costa Rica, 0,9%. Para México, el dato es 1,1%. La fuente es la Cepal y lo más interesante de todo es que no hay una relación de causalidad directa entre el esfuerzo fiscal y el tamaño de la caída de la economía en 2020. Los países que menos gastaron no son los que mas caerán. Costa Rica “sólo” se achicará 4,8%. República Dominicana tendrá un descenso de 5,5%. Todo parece indicar que en México estará alrededor del 9%.

La mayor caída de América Latina y el Caribe corresponde a Venezuela. Decrecerá 30% en 2020, pero no podemos atribuir el desplome sólo a la pandemia. La República bolivariana tiene un buen rato siendo la que peor desempeño tiene en la región, en buena medida por el manejo desastroso de su economía y su industria petrolera. Si excluimos a Venezuela, al final de la tabla de posiciones se encuentran Panamá y Perú, dos países que registran las mayores tasas de crecimiento promedio en los últimos 10 años. Perú tendrá una caída de 12,9% y el PIB de Panamá se achicará 11%. En el caso peruano, el esfuerzo fiscal de mitigación de los efectos sociales y económicos equivale a 6% del PIB y es la tercer inversión más grande en América Latina, según la Cepal. Sólo lo superan El Salvador (11% del PIB) y Brasil, que invirtió 8,5% de su Producto Interno Bruto. En el 2020, El Salvador caerá 8,6% y Brasil, 5,3%.

¿Sirvió el esfuerzo fiscal para evitar la caída del PIB? Para contestar esta pregunta, necesitamos algo más que dos cifras y tener claro que el tamaño del gasto público no explica toda la película. Para empezar, debemos partir del hecho de que cada país tiene circunstancias únicas. Perú vivió un año de turbulencias políticas y Panamá se vio afectada por la disminución drástica de los volúmenes de comercio mundial. Además, debemos reconocer que estamos en penumbras cuando se trata de entender la economía del covid, que algunos llaman Coronanomics.

Sabemos que el virus afectó más a las regiones o países que dependían más del turismo, pero no podemos explicar completamente porque unas regiones turísticas cayeron más que otras, Cancún vs Costa Rica o Punta del Este, por ejemplo. Del mismo modo, seguimos frotándonos la cabeza para encontrar un patrón en el comportamiento de las remesas.

En México y Nicaragua hay un crecimiento que nadie pudo anticipar en febrero. En Honduras, las remesas van a caer y en El Salvador se estancaron. Una cosa que sí podemos afirmar, sin sombra de dudas, es que el covid afectó menos a las zonas o países que estaban especializadas en manufactura de exportación. Uno de los mejores ejemplos de esto es la franja fronteriza norte de México.

Son muchos los economistas que piensan que la inversión de 2020 en mitigación del daño económico y social rendirá frutos en 2021. A ellos darían la razón los pronósticos de la Cepal que colocan a Perú a la cabeza de la recuperación en América Latina, con un crecimiento previsto de 9%. Este dato justificaría la inversión en mitigación hecha por el gobierno peruano, equivalente al 6% del PIB.

No en todos los casos serán así. De hecho, no hay una regla que aplique para todos los países, cuando se trata de comparar el esfuerzo fiscal y los pronósticos de recuperación. La inversión de 8,5% del PIB de Brasil en 2020 apenas le alcanzará para crecer 3,2% en 2021. Los 11 puntos del PIB de El Salvador se traducirán en un crecimiento de 3,5%. En ambos casos estarían por debajo del promedio regional de 3,7%. Abajo, también, de México que crecería 3,8%. Si alguien tiene curiosidad por Venezuela. Les cuento que está proyectada para volver a caer. En 2021 sería 7%. de cualquier modo, son pronósticos. Están sujetos a los caprichos de un escenario de alta volatilidad.