Analistas

Perspectivas económicas para el Valle en 2018

GUARDAR

Al igual que a nivel nacional, durante 2017 la economía del Valle ha venido soportando una fuerte desaceleración. Las razones para este bajo crecimiento durante el primer semestre del año tuvieron que ver con una reducción del consumo y la confianza de los hogares colombianos debido a la carga de mayores impuestos, y a la reducción en la credibilidad en el gobierno y las instituciones por los escándalos de corrupción. En el segundo semestre del año, la desaceleración se vio jalonada por el bajo desempeño en el sector industrial y exportador del Valle. Según las estimaciones que realizan los profesores Pavel Vidal y Lya Paola Sierra en la Javeriana Cali, a través del indicador mensual de actividad económica (Imae), la economía del Valle crecería en 2017 en un rango de entre 1,1 % y 1,6%.

En 2018 el consumo de los hogares se puede ver afectado por la incertidumbre generada por las elecciones presidenciales, las cuales pueden generar el aplazamiento de las decisiones de consumo e inversión. Sin embargo, el crecimiento puede acelerarse una vez se terminen las elecciones y las reducciones en las tasas de interés que ha llevado a cabo el Banco de la República en 2017 sean trasladadas completamente a los hogares y empresas vía menores tasas de intereses en los créditos por parte de los bancos comerciales. Una señal positiva, tiene que ver con que la confianza de los caleños, medido por el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de Fedesarrollo, se ha venido recuperando desde el mes de junio, en relación con 2016. Esta mejoría en el optimismo, unido al efecto multiplicador de la política monetaria expansiva, con menores costos de los créditos, puede impulsar el consumo de los hogares para la segunda mitad de 2018.

Las exportaciones y el sector industrial vallecaucano tienen señales para ser optimistas en 2018. Según el Indicador de Crecimiento de los Principales socios del Valle, estimado por el Departamento de Economía de la Universidad Javeriana, repunta moderadamente a partir del segundo trimestre de este año, y tiene perspectivas positivas para 2018. Es así como en el tercer trimestre de 2017, los principales destinos de las exportaciones del Valle crecieron en promedio 2,4%. Así mismo, en 2017 el Índice de Tipo de Cambio Real para el Valle muestra valores estables durante el año, lo cual crea un ambiente propicio para el comercio internacional del departamento. Este entorno económico externo favorable pudiera darle un nuevo impulso a las exportaciones y la industria, siempre y cuando se siga trabajando en la diversificación de la oferta exportable y nuevos destinos de exportación. Son buenas noticias las exportaciones que recientemente está realizando en productos agrícolas que no son los tradicionalmente exportados por el departamento, como lo son la piña, el aguacate Hass y los cítricos.

Otros factores que pueden ayudar a la recuperación del Valle el próximo año, será el sector turismo y los efectos positivos de la ejecución de los proyectos del Sistema General de Regalías. En 2017 los servicios relacionados con el turismo han mostrado un incremento considerable frente al último año. Así mismo, en la segunda mitad de 2018 la economía regional recibe el impulso de la ejecución de los 15 proyectos aprobados en 2017 por el Sistema General de Regalías (SGR). Estos proyectos están en los sectores de educación, tecnología, comercio, transporte y agricultura. Finalmente, se espera seguir contando con los ingresos por remesas que han tenido buen comportamiento apalancado por la tasa de cambio.

A su vez, la tarea de mediano plazo del Valle está en lo que podríamos llamar los fundamentales: calidad educativa y eficiencia en el mercado de bienes. El informe regional (por departamentos) de Competitividad realizado por la Universidad del Rosario y el Comité Privado de Competitividad, hace una buena radiografía. En educación lo crítico es la calidad en los docentes, donde estamos en el puesto 22 del país y en inversión en calidad de la educación que estamos también de 22; en el tema de cobertura, lo más urgente es el nivel preescolar (puesto 22). En eficiencia de mercados, los lunares están en los permisos de construcción, donde ocupamos el indigno puesto 25, y en el registro de propiedades, estamos en el deshonroso lugar 20 del país. En pocas palabras, educación e institucionalidad son los puntos más urgentes para la agenda de mediano plazo. Las fortalezas del Valle en sofisticación e innovación de la economía, que lo colocan en el tercer puesto del país, se pueden perder por los obstáculos institucionales o por la falta de calidad educativa.

Así pues, aunque algunos pronósticos no sean tan optimistas para 2018, no siempre se debe ver el “vaso medio vacío”. En donde algunos ven obstáculos, otros vemos oportunidades para crecer, siempre y cuando seamos serios con las agendas de mediano y largo plazo.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés