Analistas

Cantares de Navidad

GUARDAR

Juan Manuel Nieves R.

Finaliza un año más y estamos ad-portas de otra navidad, época de compartir en familia que se intentó ver afectada por un paro que se ha venido debilitando.

La Navidad se ha convertido en la fiesta más importante del año para el comercio en Colombia y probablemente el mundo occidental, una fecha que se celebra en el mundo cristiano gracias al nacimiento del Salvador, ha mutado a través de los años hasta convertirse en una ocasión de reunión y fiesta familiar; es poco probable que Jesús haya nacido el 25 de diciembre, pero es cierto que esta fecha acuñada, reemplazó diversas celebraciones romanas y así el cristianismo penetró con mayor facilidad dicho imperio.

San Nicolás de Bari fue un obispo del siglo IV, famoso por sus milagros y bondad; el futuro Papá Noel tuvo especial veneración por el trato que mostró con los más necesitados. En el siglo XII, la tradición católica comienza a expandir su fama por Europa y en diversos lugares asocian su figura a tener algún regalo; se dice que esta tradición viene desde los romanos cuando en honor a Saturno los niños recibían algún obsequio de los mayores. En el siglo XVII el culto a San Nicolás llega a lo que es hoy Estados Unidos y es allí, dos siglos después, donde coge mayor fuerza hasta convertirse en el Santa Claus que conocemos.

El capitalismo jugó un papel fundamental en este siglo; la figura del Niño Dios y Santa Claus llevaron a que la industria del consumo subiera notoriamente. Según el diario La República, en diciembre las ventas suben alrededor de un 40% y para empresas alimenticias en Colombia como la de tamales, pavos y harinas de buñuelos, esta temporada representa su mayor ingreso.

Apenas unos días antes del inicio de la navidad, está el Black Friday, más popular en Estados Unidos. Allí las ventas especialmente de electrodomésticos tienen un repunte especial. Las novenas que se inician el 16 de diciembre se rezan casi que exclusivamente en Ecuador y Colombia: familias y vecindades enteras se dan cita y la lectura de la novena es una excusa para reuniones en las cuales se consumen diversos platos típicos del año y hay hasta fiestas; el Estado no es ajeno a dicha celebración y en casi todas las ciudades y municipios hay decoraciones, luces y eventos en las plazas públicas. Hasta la guerra y los enfrentamientos se ven disminuidos en estas fechas.

Es cierto como dice la canción Cantares de Navidad: “hay otros muy pobres que no tienen nada, son los que prefieren que nunca llegara”, pero también es cierto que la solidaridad se despierta especialmente; la suma de una bonita tradición cristiana con la fuerza del capitalismo lleva a la Navidad a ser la fiesta del año. El consumo, tan criticado, mueve la economía y así un ciclo se ejecuta de nuevo: familias enteras disfrutan las fiestas, haciendo que otras familias gracias a las ventas y el trabajo cumplan con el mismo objetivo: generar esperanza en que todo estará mejor.

Más columnas de este autor
LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés