Analistas

Humana Sobrevivir EPS (tercera parte)

El calvario de Humana Vivir que mencionaba en dos columnas anteriores (ver columna 1 y columna 2) inició el 23 de agosto de 2011 cuando la Superintendencia de Salud oficializó la intervención de la EPS por trasladar y afiliar ilegalmente a 20.000 usuarios en el Vichada. El pasado mes de mayo el superintendente, Gustavo Morales, ordenó la intervención con fines de liquidación “debido a sus graves problemas financieros y las recurrentes fallas en la atención y prestación de los servicios de salud a su población afiliada”.

 
La papa caliente de Humana Vivir  ya había afectado a decenas de usuarios. Muchas quejas rondaban la fallida operación y el gran dolor de cabeza vino con el traslado de 464.000 afiliados en 19 departamentos del país, que quedaron a la deriva. Aunque todos los afiliados recibieron en un primer momento un parte de tranquilidad de Humana Vivir, pues les aseguraban que sería garantizado el derecho a la salud, una gran parte de ellos no supieron nunca quién se encargaría de prestarles el servicio. No hubo claridad respecto al cambio de carné ni al proceso para el cambio de EPS. 
 
La Resolución 0806 de 2013 de la Superintendencia que ordenó la intervención, señalaba que los afiliados tendrían 45 días para hacer el traslado a otras EPS que pudieran prestar sus servicios en cada una de las ciudades donde Humana Vivir tenía presencia. Entre tanto, las secretarías de salud de cada municipio, serían las encargadas de trasladar un 50% de los afiliados del régimen subsidiado a la EPS con mayor cobertura y el otro 50%, a las EPS certificadas por el Gobierno.
 
Los afiliados del régimen contributivo escogerían libremente su nueva EPS, dentro de los términos establecidos en el artículo 6 del decreto 055 de 2007. A su vez, las diferentes EPS del país, tendrían la obligación de recibirlos. La realidad, hasta la semana pasada, fue que los procesos de traslado tuvieron dificultades. Las EPS son un sistema de aseguramiento, por tal motivo todas están en la obligación de recibir al afiliado y no aplica preexistencias que sí tienen presente las  medicinas prepagadas o pólizas de salud. Sin embargo,  es extraño que una EPS como Compensar, por sólo poner un ejemplo, pidiera a los pacientes que solicitaban el debido traslado, historias clínicas para descubrir qué tipo de enfermedades traían. 
 
Un ejemplo es el de Gladys  Hernández. Tiene una hija de 17 años que es paciente de alto costo pues sufre de Epilepsia Focal Sistemática, una enfermedad que con el tiempo ha generado un retardo mental leve. Doña Gladys intentó hacer el cambio a Compensar y el problema vino después de haber radicado los papeles el 21 de julio (ver imagen 3 e imagen 4)  cuando le pidieron varios documentos adicionales, incluida la historia clínica. Una vez entregados, quiso averiguar en qué iba el trámite y la sorpresa fue mayúscula, pues la respuesta de un funcionario fue: “imagínese que se nos perdieron sus papeles tendrá que esperar a ver  a dónde la mandan”. Todo esto, justo cuando acababa de pasar la fecha límite de cambio. Hoy, doña Gladys y su hija se enteraron de que aleatoriamente su familia fue asignada a alguna EPS del régimen contributivo. (Ver  5)
 
Independientemente de si este procedimiento existe dentro del marco legal, es increíble que los usuarios deban pagar por la ineficiencia de las entidades. No tiene sentido que un sorteo termine definiendo la salud de los colombianos que sufrieron el parto de años de mal servicio con Humana Vivir EPS. Estoy seguro de que el Superintendente Morales debe tener otra fórmula que obligue al agente interventor a dejar de usar el azar para tomar decisiones sobre la salud de los usuarios. No se nos olvide que sus clientes son humanos. Que tratan de sobrevivir.
 
Ñapa: La Corte Constitucional interpretó en su fallo del Marco Jurídico para la Paz algo que piden los colombianos en el proceso de paz: que haya un mínimo de reparación a víctimas. Los magistrados modularon el fallo condicionándolo para evitar impunidad con respecto a delitos de lesa humanidad, crímenes de guerra y violaciones al DIH. Finalmente algo de seriedad a un proceso que la gente desconoce, pero se imagina va muy desviado de la realidad por las declaraciones que se han dado a los medios desde Cuba.