Analistas

El infierno de la esquizofrenia

La historia de la humanidad ha tenido periódicamente épocas de terror y excesiva violencia. En diferentes siglos los baños de sangre han corrido por cuenta del Imperio Romano, las cacerías de brujas, las cruzadas religiosas para “evangelizar”, las Guerras Mundiales y civiles sólo por mencionar unos ejemplos. Realmente nunca hemos dejado de ser animales. Un pequeño porcentaje de la humanidad logra importantes avances científicos y tecnológicos, pero en cada época tenemos grandes problemas de convivencia a todo nivel. El instinto de la naturaleza es resolver los conflictos personales y sociales de manera violenta. Si no está de acuerdo, salga a cualquier trancón bogotano y observe a los conductores manejar de manera prevenida, a la defensiva, predispuestos como guerreros indígenas a defender una posición en su carril. 

En el libro de Dante Alligieri, “La Divina Comedia” del siglo XIV, se describe una visita imaginaria al infierno, un espacio conformado por círculos separados por categorías de pecadores. Recibí la foto de Johnatan Vega durante la audiencia del fin de semana y tuve la sensación de estar observando el séptimo círculo del infierno de Dante, en mayor detalle, el de los blasfemos y los violentos.

Las más recientes noticias de ataques con ácido, ponen en evidencia un problema que no es nuevo. El país ha dejado a un lado el tema para atender otros asuntos. El caso Vega nos hace reflexionar sobre la justicia, la reconciliación, la reparación y los castigos ejemplarizantes. No sólo en Colombia, en EE.UU. por ejemplo, llevan múltiples ejemplos de individuos desadaptados y asociales que atacan en colegios, centros comerciales o salas de cine.

El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, reveló que en los últimos 10 años se han registrado 926 casos de víctimas de ataques con químicos o ácidos de los cuales 471 han sido hacia mujeres y 455 hacia hombres. Las cifras son verdaderamente escandalosas. En 2011 según el portal feminicidio que visibiliza temas con perspectiva de género, Colombia se situó en el primer lugar de países en el mundo que sufren este tipo de ataques. El valor de la reparación para estas víctimas es económicamente incalculable.  

Los médicos definen a un esquizofrénico como una persona con cambios de comportamiento por alteraciones en el equilibrio de sustancias cerebrales que producen los síntomas de la enfermedad. ¿Pero, esa persona debería ser inimputable por el mero hecho de ser un efermo mental? La defensa de Vega intenta recurrir a la inimputabilidad pues así lo define el Código Penal: “Es inimputable quien en el momento de ejecutar la conducta típica y antijurídica no tuviese la capacidad de comprender su ilicitud o de determinarse de acuerdo con esa comprensión, por inmadurez sicológica, trastorno mental, diversidad sociocultural o estados similares”.

Según el Presidente del Instituto para el Desarrollo de la Salud Emocional (IDESEM), Jorge Forero, los síntomas clásicos de la esquizofrenia son alucinaciones, delirios y una conducta desorganizada. El esquizofrénico sin tratamiento es un peligro para la sociedad, pues genera en el enfermo alucinaciones y falsas percepciones. El esquizofrénico se siente perseguido, insultado, maltratado. Hay alucinaciones auditivas. El paciente oye que lo llaman, que lo incitan a ciertos comportamientos. Existe la esquizofrenia paranoide en donde el enfermo puede tener creencias equivocadas (delirios) de que una o más personas están conspirando contra él o sus seres queridos. Es imposible para los demás convencerlo de que no es el blanco de la conspiración. Las personas con esta afección pueden pasar mucho tiempo pensando acerca de cómo protegerse de las personas que ellos creen tratan de hacerles daño. 

El debate por fin lo estamos dando. No creo que alguien tenga la solución que definitiva. No se sabe si es suficiente la Unidad de Salud Mental o Frenocomio de la Cárcel Modelo ¿Se deben crear más cárceles especiales para los enfermos mentales? Hay que ejercer mayor control por parte de las autoridades para castigar la estrategia despiadada de algunos abogados que hacen pasar por enfermos mentales a sus clientes buscando rebajar penas que realmente se merecen. Bienvenidos al infierno de Dante. Vega nos contagió a todos de su paranoia. 

Ñapa: Próximamente un importante medio de comunicación publicará una encuesta donde por primera vez Santos no aparece en primer lugar de intención de voto para elecciones presidenciales.