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Restaurantes 2.0: Tecnología alrededor de la cocina

El pasado 11 de febrero, miles de aficionados a la alta gastronomía alrededor del mundo, estuvieron en frente de sus computadores y “smartphones” durante varias horas tratando de conseguir boletas para tener el privilegio de cenar en un famoso restaurante de la ciudad de Chicago. El restaurante Next, la segunda creación del reconocido chef americano GrantAchatz, pre-vendió sillas para lo que queda del 2012 a través de su sitio de internet, las cuales se agotaron en menos de 8 horas. Los interesados en conseguir los codiciados puestos estuvieron durante semanas pendientes de la página del restaurante en Facebook, mediante la cual el chef y sus socios informaban al público sobre los progresos en el menú y sobre la forma en que se iba a realizar la venta de boletas, cuya fecha y hora definitivas se anunciaron con 24 horas de anticipación. Para los aficionados a la música, el teatro o los deportes, este tipo de procesos son tradicionales y suceden tanto en el mundo real, donde la gente se pone en fila por horas afuera de un estadio, así como en el mundo virtual, gracias a sitios como TicketMaster.com o TuBoleta.com. El caso de Next marca un hito en la forma en que un chef exitoso es capaz de extender su marca y generar productos derivados del que lo llevó a la fama, atrayendo a miles de individuos dispuestos a pagar por adelantado por una experiencia supuestamente inolvidable. La gastronomía y la culinaria son artes con una larga historia, existen desde los comienzos de la humanidad y nunca han sido esquivas a la penetración de la tecnología y la innovación. Técnicas y procesos de alta complejidad han sido desarrollados desde hace cientos de años en lo que se refiere a la cocina, incluyendo la introducción de sofisticadas preparaciones, utensilios e ingredientes y complicados procesos como los de la llamada “cocina molecular”, la cual tiene muchos fanáticos y al mismo tiempo una gran cantidad de detractores en el medio. Los chefs en Europa se esmeran por conseguir los mejores y más apetecidos ingredientes, ofrecer la mejor atención y servicio, algunos con la esperanza de hacerse merecedores de un reconocimiento como el de la famosa guía Michelin. Lo que hasta hace pocos años había permanecido inmutable era el modelo de negocios de los restaurantes y su forma de “adquirir” y “fidelizar” a sus clientes. Hoy en día, los chefs modernos y sus socios capitalistas, se han dado cuenta de cómo el uso de la tecnología es una componente muy importante para la sostenibilidad futura del negocio y han empezado a transformar sus productos para mantenerse vigentes en las mentes de los “nativos digitales”, una generación de clientes con costumbres y gustos bastantes diferentes a los de sus padres. Según algunos estudios de mercado recientes, esta generación valora mucho que el restaurante tenga una buena presencia en internet, en las redes sociales y en aplicaciones móviles. Una gran mayoría recurre a la tecnología para tomar la decisión de elegir un restaurante, lo que reemplaza la antigua manera de recopilar opiniones de otros o buscar recomendaciones directas de familia y amigos. El “boca a boca” tradicional se ha trasladado a las redes sociales, expandiendo el alcance y la fuerza del mensaje de una forma exponencial, y generando una percepción de confianza y sinceridad que influye en las decisiones de consumo. La industria de Sillicon Valley no es ajena al tema, como se vio con la reciente salida a la bolsa de OpenTable, una plataforma para el manejo de reservas en línea y la aparición de aplicaciones como Foodspotting y Yelp, así como la compra por parte de Google de la tradicional firma Zagat, que se hizo famosa por sus libros guía rojos, que se publican desde hace más de 30 años.La moraleja del asunto es que, al igual que con muchos otros productos y servicios, en esta era de alta penetración tecnológica, si los chefs o dueños quieren trascender más allá de sus cocinas, sin importar si su cocina es molecular, de fusión, de autor, tecno-emocional o tradicional, van a tener que involucrar el internet y las redes sociales en su oferta.