Analistas

Oferta industrial y curva de aprendizaje

Al revisar las capacidades y competencias propias de nuestro tinglado industrial, se observa fácilmente que se concentra en la fabricación de bienes de consumo y, de manera incipiente, a satisfacer la creciente demanda de productos con contenido tecnológico; por lo cual hablo de tinglado como andamio de tablas más que como estructura productiva con un hormigón armado sólido de conocimiento.

 
De ahí sostengo que el principal problema que tenemos para garantizar el crecimiento equitativo, sostenible y sustentable, es ante todo de competencias y de capacidades. La baja productividad del débil aparato industrial solo alcanzará umbrales aceptables, y porque no excepcionales, en la medida que definamos estrategias y planes que efectivamente cierren brechas relacionadas.
 
Para esto no requerimos medidas proteccionistas mandadas a recoger o planes anacrónicos de sustitución de importaciones, sino incentivos y estímulos que movilicen y dinamicen las masas críticas subyacentes, y es allí donde se cruza la necesidad de fortalecer la capacidad industrial con las competencias para innovar, en todas las fronteras del conocimiento y la producción.
 
Dichas masas críticas, capital humano y capital emprendedor de clase mundial, son las portadoras de las capacidades y competencias que adolecemos para tener una economía y sociedad del conocimiento afín a las circunstancias en las cuales nos desenvolvemos en esta época dominada por la innovación científica y tecnológica, por lo cual se convierten en imperativo y requisito sine qua non del desarrollo.
 
Sin embargo, aquí aún no tenemos consciencia de esto y pensamos un único camino, fortalecer las capacidades endógenas formando nacionales en áreas con potencial futuro para satisfacer los requerimientos del lánguido aparato productivo, sin valorar lo eficiente y pertinente que al respecto pueda resultar, construir y edificar con la dúctil y resistente mezcla de saberes disponible por fuera.
 
Seducir y atraer con argumentos y hechos concretos a los portadores mundiales del avance y la innovación visibles en la clase creativa, los científicos y tecnólogos emprendedores y las corporaciones transnacionales, en particular en áreas de la producción donde no tenemos competencias ni capacidades, y en especial, donde tenemos ventajas comparativas con alto potencial de aporte.
 
Son muchas las cadenas de valor que podemos desarrollar aguas arriba y aguas abajo en los eslabonamientos productivos y clusters asociados no solo con la riqueza natural que heredamos, sino además por nuestra estratégica situación geográfica, lo cual de seguir al actual ritmo e intensidad, incrementará el atraso y dependencias, pero peor, la marginalización por primarios.
 
Al respecto hay muchas opciones disponibles para mejorar la relación costo beneficio en la curva de aprendizaje, resultantes de reformas que movilicen las referidas masas críticas de clase mundial, que incorporen las competencias y capacidades necesarias para cerrar las brechas de la innovación y permitan transitar con propiedad, en todas las fronteras del conocimiento y la producción.
 
De seguir pensando que entraremos a la sociedad del conocimiento respondiendo solo a las necesidades del frágil aparato productivo, y si mantenemos ese enfoque y dinámica, por más que se venda como la solución, los costos cada vez serán mayores y los beneficios pírricos, razón de más para buscar y aplicar alternativas que reviertan la nefasta tendencia en la curva de aprendizaje industrial.
 
El reto está entonces en matizar nuestras ventajas comparativas con la tendencia en las innovaciones científicas y tecnológicas, para así dinamizar las cadenas de valor con potencial propias del conocimiento, lo cual derivará en el crecimiento de industrias relacionadas, entre otras, con nuevas y mejores medicinas, materiales, energías alternativas, y también, la industria de servicios en todos sus matices.
 
Si hay alguna industria proclive a la innovación es la de servicios, que incluye el diseño en todas sus vertientes, convertido en elemento transversal en las diferentes expresiones de propiedad intelectual. Pero además en la gerencia como servicio innovador intrínseco en todas las industrias, también hay gran potencial para el despliegue productivo.
 
El camino está dado a través de la reforma estructural de avanzada que nos lleve con los Parques de la Innovación al paradigma de la biodiversidad industrial evolutiva, la pregunta es, ¿cuándo la abordaremos?