Analistas

La era de la innovación

En algunos de los artículos que tengo publicados en este privilegiado espacio sostengo que estamos ante la era de los mercados y de suyo de la innovación, que por definición consiste en crear un producto ó servicio para ser introducido en los mercados, que lo acogerán, en la medida que sus novedades solucionen problemas ó mejoren la forma como vivimos.

La innovación está presente en todos los planos cotidianos, del individual al organizacional, hasta el institucional y social, conforme su naturaleza y alcance; por la cual en la gestión organizacional se generan innovaciones de producto ó servicio, y además se incluyen innovaciones en los procesos, en mercadeo y ventas, y, en los modelos de negocio, mientras que en los Estados, se refleja en nuevos paradigmas de desarrollo político, económico y social.

Pero como vivimos de clichés y moda, ésta parece ser la consigna al aplicar éste concepto, que solo alcanza determinados ámbitos y no termina de trascender toda la economía y sociedad. Es así como la innovación es acogida debidamente entre las grandes empresas nacionales o internacionales, siendo claro que los productos y servicios con alto valor agregado propios del conocimiento, son en su gran mayoría de dominio extranjero, y no menos importante, de origen importado.

Por supuesto hay cada vez más Mipymes innovadoras, pero aún subsisten muchas dudas acerca del conjunto de respuestas que ofrece el Estado para atender a los retos propios de ésta actividad. En particular, siempre me ha llamado la atención la falta de soluciones efectivas para cerrar las brechas del conocimiento y al tiempo los silogismos de distracción que sobre el tema se arengan en la arena pública y privada, bajo la consigna dizque de transformación productiva, que al final termina siendo el desarrollo de la agenda interna diseñada por el gobierno anterior para fortalecer las actuales capacidades endógenas, pero nunca para introducir de manera decida nuevos sectores no focalizados.

Por eso tal vez lo que más me inquieta, con todo el respeto y admiración que me merece la política económica de los diferentes gobiernos nacionales, incluido éste, es la falta de visión y decisión para un cambio fundamental en el rumbo y la dirección que sigue el Estado sobre los recursos que administra o puede gestionar, al solo considerar y atender el mandato dado por los grupos de interés y presión, pero nunca la ingente necesidad de cerrar las brechas del conocimiento.

Sin desconocer todo lo bueno que se ha hecho, solo hay que echarle un vistazo a la reforma del Estado adelantada en este gobierno, adicional a la de regalías y ahora la tributaria en curso, en las cuales se ha desaprovechado la posibilidad de ganar tiempo respecto del ajuste estructural requerido por la nación, para darle la orientación y aplicación merecida por la innovación en los todos municipios y departamentos, conforme su situación; temas a los cuales me referiré en próximos artículos, sobre lo cual los más acreditados analistas reconocen al menos falta de coordinación, entre muchos otros aspectos por mejorar, como siempre, sin que para el efecto se considere el aporte de quienes no estamos entre la crema de la crema.

Finalmente, como bien lo dice al actual adagio popular, "el cliente es el rey", llámese comprador ó ciudadano, por lo tanto, quien manda la parada hoy en día son los mercados y la innovación que le subyace, de ahí que su relación con el Estado debe estar muy bien conceptualizada y materializada, de forma tal que ésta permita el anhelado crecimiento equitativo, sostenible y sustentable, y con él, la sociedad del conocimiento y la justicia. Epílogo: Tenemos una distinguida representación de ilustres economistas, pero paradójicamente también somos uno de los países más desiguales y mediocremente desarrollado, por lo que considero que la principal agencia de desarrollo, el Banco Mundial, debería ser manejada no por figuras insólitas sino por representantes de países como Corea, que demostraron como lograr el desarrollo.

Reconocimiento: Mensaje de felicitación al Directorio Nacional Conservador y en especial a Soraya Galvis Cobo, Secretaria de la Mujer, por haber lanzado "Con la Mujer", periódico que servirá para reconocer y destacar la fuerza política en el país con mayor participación de la mujer en las diferentes esferas legislativas, lo cual se forjó entre otros, gracias al esfuerzo de Doña Bertha Hernández de Ospina. Loable iniciativa con la que me congratulo y auguro éxitos.