Analistas

Fronteras del Desarrollo

 

El Banco Mundial y el Instituto para el Desarrollo de Corea realizaron a mediados del mes pasado en Seúl el llamado Foro de Alto Nivel sobre el Conocimiento, en ésta ocasión titulado “Expandiendo las Fronteras de la Política de Desarrollo”, que deliberó sobre el consenso del desarrollo y sus nuevos desafíos, las cuestiones básicas del mismo en el mundo post-crisis, el desarrollo institucional y desempeño del sector público, la construcción de una fuerza de trabajo competitiva, el desarrollo sustentable y la creación de eco-sistemas innovadores.

Sirvieron como antecedentes la agitación reciente y en curso de la economía global, que ha llevado a muchos políticos a revisar la eficacia de sus estrategias de desarrollo para estimular el crecimiento económico, mejorar la resistencia a los choques y garantizar el bienestar de los ciudadanos.

Claramente no hay una talla única para todos los países respecto del modelo de desarrollo, pero las autoridades continúan en la búsqueda de ideas e inspiración en modelos con historial demostrado de éxito. En el entorno posterior a la crisis económica mundial y aun antes de ésta, una serie de interrogantes importantes han llamado la atención de los analistas de política. ¿Existen nuevos aspectos que deben recibir la atención de los diseñadores de políticas en los países? ¿Cómo la evolución de la naturaleza de los vínculos económicos ó las realidades económicas actuales, han cambiado la sabiduría convencional existente y las prescripciones estándar de política? ¿Estamos convergiendo hacia un consenso del desarrollo post-crisis?

El foro abordó algunas de estas cuestiones, pero su objetivo principal fue informar a los responsables de las políticas de las últimas ideas sobre política de desarrollo, para dotarlos de conocimientos al evaluar sus propias estrategias. Con ese fin el foro reunió a expertos de clase mundial y de alto nivel encargados de formular políticas, que discutieron la naturaleza evolutiva de los asuntos en política de desarrollo, compararon las principales características de los diferentes modelos, para así destacar los méritos relativos a los diversos enfoques de política y mostrar experiencias exitosas en diversas áreas.

El foro también presentó varios estudios de caso sobre la experiencia de desarrollo en Corea, como una forma de compartir conocimiento, con la esperanza de ofrecer información útil y sacar lecciones generales de política. A pesar de la naturaleza del contexto específico del desarrollo, ciertos rasgos comunes compartidos por las experiencias de desarrollo en Corea y otros países, y sus implicaciones para las políticas posteriores, arrojaron muchas luces, especialmente teniendo en cuenta la naturaleza interconectada y polifacética de las cuestiones del desarrollo.

Dentro de las conclusiones del foro la que considero más importante tiene que ver con la solidaridad como imperativo del desarrollo. Los países, las empresas, las agencias de desarrollo y las comunidades están buscando soluciones en un contexto de volatilidad que todavía no tenemos, pero conocemos algo, hay que encontrar respuestas a los desafíos mundiales, regionales y nacionales, en conjunto, a través de la colaboración y el intercambio de conocimientos.

Destacaron que la solidaridad y el crecimiento inclusivo no son antitéticos, pues se refuerzan mutuamente en muchos niveles y forman un círculo virtuoso. En su libro “Las Consecuencias Morales del Crecimiento Económico”, el economista de Harvard Benjamín Friedman (2006) reunió fuerte evidencia histórica para argumentar que precisamente cuando el crecimiento económico de un país es alto, los valores, instituciones y prácticas asociadas con la solidaridad social, florecen. Cuando el crecimiento económico es débil, es cuando los valores sociales de solidaridad, junto con la tolerancia y la participación democrática, son los más amenazados. No hay que elegir entre solidaridad y prosperidad, fortaleciendo una, reforzamos la otra, pero fortalecimiento ambas a la vez, podremos cambiar el mundo.

La gran falla del subdesarrollo ha sido privilegiar el corto plazo, sin embargo los países emergentes como él nuestro tienen la oportunidad de capturar el liderazgo del mercado en los sectores de la economía verde, que es donde está el futuro. Ojalá sepamos capitalizar pronto esas lecciones y entrar con solidez y dinamismo al incomprendido y anhelado desarrollo sustentable, sostenible y equitativo.