Analistas

La consolidación del negocio bursátil

La crisis ocasionada por la debacle de Interbolsa ha llevado a muchas personas a opinar sobre el modelo de sociedades comisionistas que debería existir en el país. Para muchos, las entidades independientes son demasiado pequeñas como para resistir los avatares que de cuando en cuando golpean el negocio.

 
Eso es parcialmente cierto. No obstante, lo que habría que decir es que nadie puede calcular el tamaño de una crisis y cuáles serán los recursos necesarios para evitar que una crisis arrastre una entidad ya sea de bolsa o cualquier otra del sector financiero. Interbolsa era la sociedad comisionista más grande del país y el respaldo del Grupo Interbolsa era tan sólido que comparado con los bancos podría ubicarse en el puesto 15 entre los 23 que hoy existen en el país.
 
Si vamos un poco mas lejos, la crisis hipotecaria vivida en los Estados Unidos, Europa y Japón dejó al descubierto los manejos, en unos casos de alto riesgo y en otros dolosos en varias entidades que terminó en una crisis de la cual el mundo todavía no se recupera. Alberto Bernal, analista de Bulltick Capital Markets, asimila la crisis de Interbolsa a la de Bear Sterns debido al “hecho de que el banco hizo una apuesta demasiado agresiva, por no decir irracional” Tanto Bear Sterns como Lehman Brothers eran bancos de inversión pero a su vez eran grandes “comisionistas” de la Bolsa de Nueva York. El solo Lehman Brothers tenía un patrimonio que en 2007 era 2,5 veces el del conjunto de los bancos colombianos.
 
En el entorno colombiano actual uno pudiera decir que algunos de los bancos son tan sólidos como para que un problema como el de Interbolsa pudieran soportarlo. Pero eso no ha sido siempre así. En 1986 fue intervenido el Banco de Colombia que fue sancionado por la Comisión Nacional de Valores por la manipulación de acciones a través de los fondos de inversión Grancolombiano y Bolivariano. El Banco de Colombia era, de lejos, el banco más grande del país, no obstante esa sanción fue el comienzo del derrumbamiento no solo del banco sino de todo el grupo.
 
No obstante, la “consolidación”, que no es más que la concentración en unas pocas entidades de todo el sistema financiero, tiene otros inconvenientes. 
 
El sistema financiero debe servir de “válvula de escape” para que la crisis, como en el caso de Interbolsa, no sea mayor. Eso no sucede cuando las instituciones financieras son parte de grandes grupos que, cuando entran en crisis, ocasionan problemas sistémicos en toda la economía.
 
Otro de los inconvenientes hace referencia a los conflictos de interés que viven a diario los grupos financieros. Aunque esas entidades están hoy en manos de banqueros responsables, el flujo de información que manejan y los intereses que tienen en diferentes áreas de la economía hacen bastante complejo evitarlos. 
 
Igualmente debe decirse al conflicto que se vive entre el manejo que se tiene en el mercado de capitales entre la labor de intermediación y la de desintermediación. El banco es por definición un intermediario que capta recursos del público y los coloca cobrando un margen denominado de intermediación. La labor de una sociedad comisionista es competir frente a ese modelo desintermediando. Esa labor se lleva a cabo en la negociación de acciones, bonos y demás instrumentos financieros por fuera del negocio bancario cobrando una comisión por esa labor. 
 
Es importante resaltar que los márgenes de intermediación son usualmente en Colombia de hasta 20 puntos porcentuales mientras que las comisiones que cobran las sociedades comisionistas de bolsa usualmente no pasan del 2%. Eso explica claramente porqué en Colombia las firmas de bolsa bancarizadas no son importantes para el mercado y mucho menos para las entidades financieras a las que pertenecen. El mercado de capitales pudiera verse afectado si el modelo actual termina siendo el “bancarizado” pues la motivación de rentabilidad de los grupos financiero está más en el banco que en la sociedad comisionista de bolsa.
 
Es fundamental acotar que de ahí también surge la diferencia de porqué en este caso los bancos requieren de mayor capital que una sociedad comisionista de bolsa. El primero capta y coloca recursos financieros bajo su cuenta y riesgo mientras que la segunda solo presta el servicio de asesoría en la compra y venta de títulos valores usualmente sin comprometer sus recursos a no ser que actúe en posición propia, donde si compromete sus recursos pero conservando su rol de desintermediador. 
 
Por último y quizá más importante es que los hechos que marcan los grandes escándalos financieros tienen que ver más con la ética que con el capital de la entidad en crisis. A diario se ven casos de desfalcos, pirámides, corruptelas o de excesos en los riesgos que llevan a entidades a comprometer capitales tan grandes que quiebran naciones enteras como Islandia, Grecia o España. En la crisis de los países desarrollados del año 97, de la que hablábamos anteriormente, se decía que había bancos que eran tan grandes que era imposible dejarlos quebrar… entonces no tuvieron más remedio que quebrar los países para salvarlos.