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Analistas 02/12/2021

Crecimiento con desigualdad

Eduardo Verano de la Rosa
Exgobernador del Atlántico

Es importante para el funcionamiento adecuado de una sociedad lograr crecimiento económico, pero con equidad e igualdad. Que se garantice mejorar con ingresos las condiciones de vida de su gente más pobre. Por eso, el objetivo nacional debe ser construir nuestra democracia con un manejo económico enfocado a mejorar las condiciones de equidad y justicia social.
Nos preocupa el resultado del cruce de dos informes qué indican que el producto interno bruto (PIB) de la Ocde crece, pero también la desigualdad. La humanidad va en contravía y no logrará el objetivo primordial de crecimiento con igualdad. El estudio de la Ocde (Organización para la Cooperación del Desarrollo Económico), indica que de 15 países analizados, su economía está creciendo a niveles de antes de pandemia, y se prevé un mejoramiento de la fuerza productiva. Pero también se percibe que ese mayor crecimiento ha sido con mayor concentración de la riqueza en los más ricos y mayor desigualdad.

Se limitan así las oportunidades de mejorar de las condiciones de vida de las gentes de menores ingresos. Los niveles crecientes de desigualdad en la misma Ocde, podrían convertirse en un súper escollo para un crecimiento más sólido hacia el futuro. Nos estamos recuperando de la depresión económica fruto de la pandemia, la Ocde en su conjunto creció 0,5%, jalonado por el crecimiento de Estados Unidos, Corea, Israel y algunos países europeos.

Estados Unidos ha superado el crecimiento de la etapa pre pandémica. En el caso colombiano, prácticamente ha habido una compensación, ya que lo decrecido en los años 2019 y 2020, se está recuperando en 2021.

La reacción económica ha sido en hotelería, sector financiero, actividades de minería como carbón y petróleo por altos precios internacionales. Sin embargo, preocupa la percepción, dentro de la misma Ocde, porque las personas con mayores ingresos en los años 90, ganaban cinco veces más que las de ingresos más bajos. Recientemente, esa brecha ha crecido a ocho veces más. Se debe recurrir a herramientas internas de los gobiernos, para reducir las diferencias de ingresos entre ricos y pobres. Y cerrar esa brecha a través de impuestos y transferencias.

Colombia se distingue en los informes del Banco Mundial Colombia por los más altos niveles de desigualdad al compararse con 18 países de Suramérica.

Tienen mucho que ver: educación, salud y el manejo territorial, que cada vez se concentra más. Hay un mayor crecimiento en el centro del país en detrimento de las regiones, que no reciben la debida inyección de recursos.

Del informe llama la atención que 58% de los países de la Ocde tienen la percepción de que la desigualdad “ha crecido mucho”. En España, 67% de la gente considera que han aumentado las desigualdades. En Finlandia , un 72%.

El reto grande para economistas y estadistas es lograr creativamente un proceso de desarrollo económico, que tenga resultados reales en la disminución de las inequidades y las desigualdades. De nada sirve crecer, si la gente más pobre no es atendida adecuadamente en sus necesidades y, por lo tanto, ven crecer el país para beneficio solamente de las clases altas y sin beneficio para ellos.

Al principio del año se anunció como la tarea más importante el rescate de la economía. México y Perú aceptaban que se recuperarían a finales del año 2025 de su fuerte caída económica de 12% en 2020. España necesita rescatar 800.000 empleos, y Brasil busca estímulos monetarios para su reactivación. Pocos lograron sus resultados. El reto socialdemócrata más importante es el crecimiento con equidad.