Analistas

¿Qué deben estudiar nuestr@s hij@s?

GUARDAR

Que el mundo es cada vez más competitivo es ya una obviedad. No es tan obvio, sin embargo, el cómo orientar a los más jóvenes sobre las carreras universitarias que deberían estudiar para ajustarse a una realidad laboral con transformaciones monumentales.

El continuo remezón laboral actual lo está provocando una frenética evolución de la tecnología. Con el robustecimiento de robots y algoritmos, las máquinas están ejerciendo tareas humanas cada vez mucho mejor que nosotros. ¿En qué año habrá un robot columnista?

Lo aterrador de este panorama es que estamos frente a un reto en el que un país como Colombia claramente no está preparado. Y tenemos un Gobierno que tiene tantos frentes abiertos de batalla que esto no está ni en la última de sus prioridades.

En el último informe del Foro Económico Mundial -“Futuro del Trabajo 2018”- la conclusión es clara: “Las transformaciones actuales, si son manejadas sabiamente, podrían llevarnos a una nueva era de buen trabajo, buenos puestos y una mejor calidad de vida para todos. Sin embargo, torpemente manejadas, amenazan con aumentar la brecha entre trabajadores especializados, de generar una mayor inequidad y de ampliar la polarización”.

Muchos de nuestros políticos, profesores y empresarios piensan que este problema está aún lejos de presentarse aquí; en unos 30 o 40 años. Pero no, ese cambio está más cerca de lo que creemos. Según el informe, para 2025 las máquinas llevarán a cabo más operaciones que los humanos. Aterrador, ¿no? Para Colombia, evidentemente, es catastrófico. Y si bien en el estudio se señala que en los próximos cinco años se crearán alrededor de 58 millones de trabajos, la pregunta es si los colombianos tenemos las capacidades para ocuparlos.

Esos nuevos trabajos requerirán de una fuerza laboral experta en pensamiento analítico, creatividad, pensamiento crítico, solución de problemas complejos y análisis de sistemas. ¿Cómo está Colombia en estos campos? ¿Estamos?

Viendo la situación de decenas de miles de estudiantes y un presupuesto estatal que se lo devoran prioridades secundarias, nuestro panorama pinta negro. Si ya somos una nación pobre, ¿qué futuro nos deparará la Cuarta Revolución Industrial con una fuerza laboral mediocre y poco preparada?

Nuestros empresarios, nuestros grandes empresarios, están llamados a responder a este gran llamado. “Son ellos quienes tienen que formular una estrategia laboral comprensiva para afrontar los retos en esta nueva era de cambio acelerado e innovación”, señala el Foro.

Más allá de las universidades, son los empresarios quienes deben responder al interrogante de ¿cómo se van a reacomodar los trabajadores cuyas grandes habilidades cada vez son menos necesarias? Habilidades como las manuales, la memoria, las matemáticas, la lectura, el manejo de personal, o el control, uso y monitoreo de la tecnología.

Señalaba el presidente de la Bolsa de Valores de Colombia, Juan Pablo Córdoba: “qué maravilloso sería que nuestros dirigentes nos convocaran a pensar en una Colombia mejor y la discusión fuera sobre qué tenemos que hacer para llegar a ella en 20, 30 o 50 años”.

Valioso el llamado, pero la urgencia es tal, que pensar en una Colombia en 20 años no sirve para nada. Se debe pensar en qué nación queremos en menos de 10 años. O preparémonos para un país realmente inviable. Más de lo que ya es.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés