Tecnología

Lo bueno de Facebook

Pese a los traspiés de los últimos meses, que sin duda alguna le hicieron bastante daño, Facebook continúa siendo una empresa colosal. Y sus equivocaciones, que no han sido pocas, palidecen frente a los aportes positivos que nos ha dado, en todos los sentidos, desde su creación hace más de 10 años.

Este segundo punto es algo que debemos pasar por alto. Habrá personas que opten por enfocarse en estudiar la calamitosa protección de datos de la compañía, pero mal hacen centrándose solo en lo negativo.

¿Qué tal estudiar sus procesos óptimos, sus mecanismos de operación, sus modelos de pensamiento, su filosofía de trabajo, sus espacios de creatividad, sus protocolos de personal? La mina de datos que hay ahí, para mejorar nuestras compañías, es infinito.

Cierto es que el hermetismo de Facebook es considerable, pero con alguna regularidad, los ejecutivos de nuestras industrias visitan varias compañías de Silicon Valley para empaparse de las dinámicas de allá. A su vez, hay múltiples artículos en internet que explican en detalle cómo funcionan sus entrañas. Y están también los grandes eventos.

Por ejemplo; cada año, Facebook realiza una conferencia de desarrolladores en la que dan a conocer las novedades que van a incorporar en el año, un espacio en el que además le dan voz a los desarrolladores más importantes de la industria para absorber conocimiento e ideas.

Si bien este evento es un acontecimiento mundial, cubierto por miles de periodistas, y Facebook es una plataforma con 2.200 millones de usuarios, ¿qué frena a ciertas empresas de nuestro país a hacer algo similar, pero a una menor escala?

En términos de comunicación, la mayoría de nuestras industrias suelen ser muy cerradas, o si organizan eventos de este estilo, es para un ‘petite’ comité. Esto es un error.

Imagínense, por ejemplo, la conferencia creativa anual de uno de los grandes bancos. Un evento en el que se den a conocer, de una forma mediática, las innovaciones más importantes que le van a ofrecer a sus clientes. Esto no solo genera cercanía con la gente, sino que construye una metodología de pensamiento enfocada en la innovación.

En la conferencia de este año, Facebook dio a conocer 11 grandes cambios en la plataforma: un servicio de citas, reanudación del servicio de chat con robots, opción de limpiar historial, video chat para Instagram, reapertura del proceso de revisión de apps externas, venta al público del nuevo visualizador de realidad virtual Oculus Go, traductor para el Messenger, servicio de memorias en realidad virtual y 3D, el anuncio de 450 millones de usuarios en el servicio del estado de WhatsApp y la opción de compartir las historias de Facebook e Instagram en otras aplicaciones.

¿Qué flujo de trabajo tiene una compañía que le permite realizar hasta 11 anuncios de lo que va a realizar en el año? Sí, son muy pocas las empresas que tienen el brazo financiero de Facebook, pero ello no impide que cada empresa tuviera al menos dos o tres al año, iniciativas significativas. Es un cambio de chip. Y cada vez más necesario.

Tener una sala de juegos en la mitad de la oficina no es innovar. La innovación se construye con una sumatoria de cosas. Y no les quepa la menor duda, Facebook ha hecho de la innovación un arte, a través de su cultura y comportamiento corporativo. Quedémonos con ese aprendizaje. Pero apliquémoslo.