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Analistas 14/12/2021

El qué y el cómo

Carlos Ronderos
Consultor en Comercio y Negocios Internacionales

Ya empezaron a desfilar las decenas de precandidatos a la presidencia por los medios y los encuentros gremiales y me temo que sin aportar nada que llame la atención y que señale un rumbo a la solución de los múltiples problemas del país. Todos son especialistas en diagnostico y son diestros en señalar los males que aquejan a la sociedad, pero mas allá de ese lamento no hay sustancia.

Que en el país mas de la mitad de la población vive en la pobreza, que la seguridad es un problema prioritario tanto en las ciudades de cara la delincuencia común, como en regiones tomadas por el narcotráfico, que el modelo económico solo ha favorecido a unos pocos provocando altos niveles de concentración de la riqueza, que la corrupción es un mal que esta destruyendo la nación, y así sucesivamente uno tras otro los candidatos enumeran los retos de esta adolorida patria. Todos parecen conocer el “qué”, pero son poco convincentes al formular el “cómo”.

Y “como” tiene diferentes perspectivas que evaden los aspirantes. El primer cómo es aquel que se refiere a la política publica que garantizara la solución del problema enumerado en cualquiera de los campos sean estos sociales o económicos. No sirve el mensaje de yo me propongo desarrollar un programa que de al traste con la pobreza o bajo mi administración va a desaparecer la corrupción porque todos repiten, cada uno con su particular énfasis, el mismo discurso sin siquiera dar una señal de cómo lo va a lograr. Una segunda perspectiva del como esta en la viabilidad de la implementación de la política publica (suponiendo que existe) que se formulara para mitigar la dolencia. Viabilidad tanto practica como política.

En cuanto a lo practico se pueden formular preguntas tales cómo; ¿Es posible dada la realidad nacional que en los tres anos efectivos del mandato se erradique la corrupción o el narcotráfico? En cuanto a lo político es evidente que ninguna de las fuerzas en contienda tiene la mas remota posibilidad de ganar mayorías en el congreso que les permitan decisiones de ruptura con el estatus quo, pero además de la falta de esas mayorías en el legislativo carecen del carisma y el liderazgo que les permita aunar fuerzas alrededor de cualquier propósito. Si lo tuvieran no serian 30 los candidatos, sino dos o tres que por su carisma y su liderazgo se impongan ante la opinión publica, y los finalistas no seria un albur resultante de múltiples consultas. Se aparta de esta realidad Gustavo Petro y por ello este candidato marca primero en todas las encestas. Con propuestas populistas como imponer altos aranceles a los productos importados para proteger la producción nacional lanza planes atractivos para la galería que desconoce las implicaciones que ello tendría en sus bolsillos.

Sorprende que en todo lo que se ha escuchado de unos y otros, incluyendo a Petro, el tema de la justicia pasa inadvertido, cuando este esta en el centro de todas las problemáticas. La justicia esta agobiada por problemas de corrupción e ineficiencia y sin una justicia transparente y eficaz no será posible dentro del ordenamiento democrático poner fin ni al narcotráfico, ni a la seguridad ni a la corrupción.

En esta crisis de liderazgo florecen las propuestas populistas y las promesas fáciles y por ello no sorprende que al lado de candidato de marras surgen propuestas atractivas para muchos como las de Rodolfo Hernández, nuestro ‘Trump criollo’.