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Desafíos de política económica 2020

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Anif

*Con la colaboración de Nelson Vera, Ekaterina Cuéllar y Juan Sebastián Joya

El año 2019 vio ampliarse la brecha global que ha venido evidenciándose durante la década pos-Lehman entre la moderada recuperación económica y los sobredesempeños de los mercados financieros. En el primer caso, se tienen elementos de Estancamiento Secular en el mundo desarrollado, aunado a la incertidumbre de la guerra comercial. En el segundo caso, la “pirueta monetaria del Fed” (recortes “precautelativos” de 75 pb en su tasa de intervención) y la mayor acomodación monetaria del BCE han impulsado los mercados de capitales a máximos históricos en múltiples gamas de activos.

 

En efecto, la economía global probablemente se desaceleró hacia crecimientos del 2,7% en 2019 (vs 3,3% de 2018). Mientras tanto, los mercados de renta variable (+29% en el S&P500) y de renta fija (+9% en el índice Barclays-Bloomberg) mostraron abultadas valorizaciones, avizorándose preocupaciones por la formación de burbujas en los precios de los activos (no solo en los mercados públicos, sino en los mercados privados - private equity y Venture Capital).

2020 inicia con perspectivas de estancamiento en el crecimiento global en esos valores del 2,7% (a pesar de que la recesión manufacturera parecería haber tocado fondo a finales de 2019). El año también comienza con mayores elementos de riesgos geopolíticos por cuenta del escalamiento en confrontaciones de Estados Unidos vs Irán. Si bien ello evidentemente implicará mayor complejidad en violencia del Medio Oriente, su impacto sobre la geopolítica global y el mercado luce aún moderado. En efecto, dada la menor dependencia energética por cuenta del shale oil en Estados Unidos, el repunte de los precios del petróleo fue moderado-transitorio y los mercados accionarios continúan rondando máximos históricos.

Prospectivamente, Estados Unidos continuaría desacelerándose (1,8% en 2020 vs. 2,3% que probablemente se observó en 2019) por cuenta de: i) la dilución del estímulo fiscal de 2017-2018 (evidentemente procíclico extemporáneo); y ii) persistente incertidumbre en temas comerciales-geopolíticos en su relación con China, donde el llamado Acuerdo Fase I apenas aborda aspectos superficiales (algunas reversas, pausas en escalamientos arancelarios como contrapartida a mayores compras de bienes agrícolas por parte de China).

Implicaciones para Colombia
Ante dicho entorno global, es de destacar la resiliencia de la economía colombiana, donde esperamos que continúe la senda de moderada recuperación hacia ritmos cercanos al 3,3% en 2020 (vs 3% que probablemente se observó en 2019). Ahora bien, el problema es que dicho desempeño es insuficiente para cerrar una serie de brechas en los frentes clave laborales y de déficits gemelos fiscal-externo, siendo ellos vulnerabilidades considerables de cara a 2020.

1. Riesgos fiscales y tributarios
Recientemente comentábamos cómo se observaron sobre-cumplimientos en las metas fiscales del Gobierno Central (GC) durante el año 2019, registrándose déficits del orden del 2,4% del PIB (vs. 3,1% de 2018). Además de los recortes presupuestales, allí jugó el buen comportamiento del recaudo, el cual se habría expandido a tasas reales cercanas al 8%. Esto es consistente con niveles de recaudo bruto Dian de $158-159 billones y del orden de $150 billones (14,3% del PIB) en la presión tributaria neta.

2. Deterioro mercado laboral
El deterioro del mercado laboral implicó incrementos en la tasa de desempleo (promedio anual) hacia niveles del 10,6% en 2019 (vs. 9,7% de 2018). Más aún, la tasa de desempleo urbano (trece ciudades, representando 50% dentro de la PEA) promedió un 11,3% en lo corrido a noviembre de 2019 (+0.5 pp frente a un año atrás).

3. Desbalances externos
Ya comentamos cómo los desbalances externos se mantuvieron en la segunda posición de nuestro escalafón de riesgos en 2019, a pesar de su deterioro en términos absolutos (dada la mayor urgencia relativa del panorama laboral). En efecto, los faltantes externos habrían bordeado el 4,4% del PIB en 2019 (vs. el 3,9% del PIB observado en 2018), producto de la postración exportadora de Colombia. Allí siguen pesando los problemas estructurales de competitividad del consabido “Costo Colombia”.

4. Riesgos inflacionarios
Las presiones inflacionarias se aceleraron a ritmos del 3,8% al cierre de 2019 (vs. 3,2% de 2018). Allí primaron los mayores precios de los alimentos (5,2% vs. 2,6% un año atrás), afectados por el cierre de la vía Bogotá-Villavicencio (durante junio-noviembre) y alguna transmisión de costos a los alimentos procesados-importados.

5. Moderado crecimiento
Los riesgos de moderada recuperación económica terminaron agravándose ligeramente durante 2019, pues la expansión cercana al 3% (vs. 2,6% en 2018) resultaría consistente con nuestros pronósticos del escenario estresado. Para 2020, esperamos que continúe la senda de moderado repunte a ritmos del 3,3% anual (similar a lo pronosticado por el consenso del mercado).
Ahora bien, materializar dicha proyección dependerá de: i) el repunte de sectores clave de la economía como la industria y la construcción, después de su precario desempeño en 2019; ii) la estabilización en los precios del petróleo alrededor de US$65/barril-Brent; y iii) la dinámica de recuperación económica regional-global, donde difícilmente Colombia podría mantenerse aislada indefinidamente.

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