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Analistas 04/11/2021

Niágara en Bicicleta

Andrés Otero Leongómez
Consultor en Investigaciones e Inteligencia Corporativa

Poco a poco Petro y sus aliados vienen anestesiando al electorado -y a parte del empresariado- para después pasarlos al quirófano, haciéndoles creer que el resultado puede no ser tan malo, aunque abiertamente nos ha cantado su proyecto socialista. Es consciente de que no puede extirpar la democracia de un tacazo, por lo que sagazmente nos viene inyectando su pensamiento de a poquitos, para tenernos hipnotizados. Si no hacemos algo ya, la campaña electoral y un gobierno de Petro se va sentir como si estuviéramos cruzando ‘el Niágara en bicicleta’.

Petro I

De llegar a la Presidencia, el señor de las bolsas de billetes y sus aliados en el Congreso van a tratar de nacionalizar los fondos de pensiones privados, con dos propósitos: quitarle el oxígeno al sistema financiero para debilitar a los grupos económicos del país; controlar los mas de US$50 billones de ahorro pensional de los colombianos, caja menor para su revolución social. Se apalancará en un Congreso enmermelado y en instrumentadores políticos como Roy y Benedetti para lograrlo. Al comienzo, gran parte del electorado va a aplaudir su gallardía y justificará sus acciones, argumentando que hay que castigar a los ricos que llevan décadas robándose el país. Aprovechará su luna de miel con el Congreso y el electorado para ofrecer salud y educación gratis para todos.

Petro II

Para continuar su faena, expondrá la corrupción en el legislativo y las Altas Cortes, y hará un llamado al constituyente primario para lograr la tan anhelada reforma política y reforma a la justicia. Una vez lograda la constituyente e incorporado el mico de la reelección, empezará su proyecto para perpetuarse en el poder y convertir a Colombia en una verdadera ‘corruptocracia’. Empezará por tomarse Ecopetrol y la industria extractiva, pues hay que salvar el planeta y reemplazar el petróleo, el carbón, el gas, el ferroníquel y el oro, por la siembra de aguacates orgánicos. Expropiará las tierras de azucareros y ganaderos -y de la mano de sus aliados Santos y Galán- pretendiendo convertir el agro colombiano en potencia mundial para la producción de cannabis y coca, reconocimiento que ya tenemos gracias a la paz de Santos.

Mientras tanto, Uribe y algunos periodistas independientes ya estarán presos o exiliados, y ‘los ricos’ de este país empacarán maletas para operar lo que resta de sus empresas desde Miami, España, Panamá o cualquier otro país que tenga a bien darles residencia fiscal.

Petro III

Cuando despertemos en sala de recuperación, ya nos habrán sacado hasta los intestinos. En ese momento, el cirujano de ojos saltones y Ferragamo inmarcesibles ejecutará su plan de expropiación de industrias estratégicas. Empezará con la construcción, tratando de recuperar el empleo por decreto y a su vez, ofreciendo vivienda gratis para quienes apoyen su revolución. Le empeñará las grandes obras de infraestructura a los chinos, como ya lo están haciendo Claudia López y Daniel Quintero. Se tomará las industrias de alimentos, medicamentos y demás, como buen Robin Hood criollo.

Sus opositores viajarían por el mundo exponiendo la tragedia que ocurre en Colombia, pero ya será demasiado tarde. Como acto final, incinerarán al paciente para no dejar prueba alguna, mientras la izquierda internacional nos suspirará, ‘tranquilo Bobby, tranquilo’.