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Jugando con fuego

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Andrés Otero Leongómez Consultor en Investigaciones e Inteligencia Corporativa

Una reciente publicación del Financial Times muestra que la economía colombiana viene repuntando muy por encima de la media de Latinoamérica y la confianza inversionista aumentando, diferente a lo que vive la mayoría de países en la región. Pero a pesar de las cifras alentadoras, la percepción y el sentimiento en la población es ‘del vaso medio vacío’.

No niego que existe una brecha social que es imperante seguir corrigiendo, pero tenemos que hacerlo con responsabilidad. La oposición y los medios se montaron desde hace varios meses en el discurso que la desigualdad social aumenta cada día y que las reformas económicas de este gobierno están hechas para afectar a las clases media trabajadora y a los más pobres. Se relamen con el fracaso de este gobierno y lo ven como la oportunidad para enterrar al uribismo y sacarse la espina. Inclusive una reconocida columnista se atrevió -de manera ingenua y algo irresponsable- a ponerle la cruz a este gobierno sin medir las consecuencias.

Pongámonos serios.

Los centros financieros nos consideran un país viable con grandes oportunidades de inversión. A nuestra clase dirigente responsable, con alto grado de austeridad y responsabilidad fiscal, respaldando el emprendimiento y la innovación, y diversificando la economía de la dependencia histórica del petróleo y los commodities. Al empresariado, comprometido con mejorar su competitividad y abriendo nuevos mercados. A la clase trabajadora, eficiente y de alto desempeño.

Y no es fácil sobresalir en el ambiente actual de ‘fake news’, guerras comerciales, protestas callejeras, derrocamiento de presidentes, resurgimiento de partidos nacionalistas y una turba enardecida, exigiendo más y poniendo en riesgo el sistema democrático y modelo económico que tanto nos ha costado construir.

Peligroso jugar con fuego.

Preferiría ver a la oposición formulando propuestas serias para aumentar oportunidades de trabajo para los que no las tienen en vez de protestar por los derechos adquiridos de los que si tienen. Proponiendo ideas para reestructurar el sistema pensional ajustando la prima media, fomentando un mayor ahorro de la clase trabajadora en edades más jóvenes, e incentivando la participación y mayor aporte de los que ingresan a la fuerza laboral. Como en la pirinola, ‘todos ponen’, si queremos evitar el descalabro del régimen actual y garantizar un retiro digno a las generaciones actuales y futuras.

Desarrollando proyectos para atraer inversión a las zonas de conflicto para ayudar a generar nuevas oportunidades y mejores condiciones de vida para sus poblaciones, en vez de atizar el fuego y fomentar la lucha de clases, que lo único que trae es polarización y más violencia. Señores y señoras de la oposición, metámosle algo de sensatez y madurez al momento. Busquemos la manera de sacar adelante los grandes temas en el país, que no dan espera. Aprovechemos las oportunidades económicas que nos presenta un mundo enloquecido y trabajemos juntos para hacer de Colombia una potencia económica.

Señores y señoras del gobierno, es mejor enfrentar la tormenta con las botas bien puestas y tomando las decisiones difíciles que el momento exige. No siempre se puede quedar bien con todo el mundo. Es hora de gobernar.

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