Viernes, 25 de Julio DE 2014
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Colombia se queda con los 7 cayos, pero pierde mar territorial

Bogotá_
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El tribunal de La Haya concedió a Nicaragua un área marítima más allá de 12 millas de los cayos de Serrana y Quitasueño al norte y otro espacio al sur de los de Alburquenque y este sudeste. El límite previo era el meridiano 82.

Los cayos que estaban en disputa y que quedaron bajo la soberanía colombiana son: Roncador, Quitasueño, Serrana, Serranilla, Bajo Nuevo, Alburquerque y cayos del Este Sureste.

El presidente de la CIJ, Peter Tomka, señaló que “durante decenios, Colombia ha actuado como soberano en esos cayos y ha ejecutado su autoridad sin oposición de Nicaragua".

Durante la lectura del fallo, la CIJ reconoció la evidencia que ha presentado Colombia de reclamación sobre las tierras marítimas en disputa.

"Nicaragua no ha dado pruebas de actuar a título de soberanía sobre esos cayos”, resaltó el presidente de la CIJ al leer el documento.

A finales del 2007, la misma Corte ratificó la soberanía de Colombia sobre las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, que hacen parte de un archipiélago reclamado por Managua.

El litigio

La decisión de la CIJ determina la frontera marítima entre los dos países, ya que no contempla al meridiano 82º como un límite y en el fallo de 2007 asumió la competencia para trazarlo. Nicaragua solicitó a la Corte que se estableciera una línea media entre Nicaragua continental y Colombia continental, que estaría a medio camino entre San Andrés y Colombia al oriente de la isla, es decir, a unas 100 millas de Cartagena.

Ante esto, Colombia solicitó que se reconozca una línea al occidente del Archipiélago, conformado no solo por las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, sino también por otros cayos o islotes. Actualmente, la soberanía de las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina no está en duda ya que la CIJ le dio validez en 2007 al Tratado de Esguerra-Bárcenas.

Nicaragua volvió a presentar otras pretensiones después del fallo de 2007. Además de solicitar una nueva frontera marítima, pidió la soberanía de siete cayos que no se prueben que son parte del archipiélago. También pidió que se haga un enclave marino que, según explica Carlos Enrique Arévalo, presidente de la Academia Colombiana de Derecho Internacional, se trata de una franja de mar alrededor de las islas de 12 millas que correspondería a Colombia, pero el resto de mar sería nicaraguense. Para los cayos se trazaría un enclave de tres millas.

“Conservar la soberanía no es un capricho”
De acuerdo con el senador Mauricio Aguilar, conservar la soberanía de los cayos Albuquerque, Este-Sudeste, Roncador, Serrana, Quitasueño, Serranilla y Bajo Nuevo no es cuestión de capricho. “Estos son territorios que tienen un amplio potencial turístico, pesquero y hasta petrolero lo que representa dividendos importantes para la región y el país”, dijo el congresista. Aguilar afirmó que Colombia ha demostrado plena soberanía sobre el territorio en mención cimentado sobre una unidad histórica, económica y geográfica, ejerciendo su derecho por más de 200 años sobre las áreas marítimas correspondientes contempladas en el Tratado Esguerra-Bárcenas.

Andrea Carranza Garzón

acarranza@larepublica.com.co

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