Miércoles, 28 de Junio DE 2017
Viernes , Junio 16, 2017

La preocupación del consumidor de fútbol es la RSE

Miguel Pardo / LR
Bogotá_

Entender el consumidor deportivo, más allá de las obviedades del estadio, la boletería y las camisetas, es uno de los principales retos del marketing, según Juan David Vélez, director de negocios de Postobón.

Cuerpo de la Noticia: 

Vélez explicó que “la relación del patrocinador y el equipo no se puede basar solamente en el  free press y la publicidad. Por eso se debe crear una estrategia de contenidos como una diferencia en el trato con los patrocinadores”.

Incluso, el director de negocio de Postobón hace una clasificación en lo que respecta al marketing y su avance en la forma de transmitir el mensaje a los aficionados. Un inicio de esta estrategia comercial solamente era basado en el producto, a lo que podría definirse como marketing 1.0. Su evolución, según lo muestra Vélez, pasó a integrar un consumidor funcional y en la actualidad el planteamiento es que se observe un consumidor emocional.

Por esta razón, el panelista destacó que el fútbol no se debe centrar solamente en la actividad deportiva. La clave, según Juan David Vélez, es la diversificación de los productos alrededor del fútbol en donde la gente pueda vivirse de una manera diferente. 

Por eso se empieza a optimizar la plataforma para agregar valor a una marca, estrategia definida para las empresas deportivas, y en el que hay cuatro pilares que sostienen toda la maquinaria. El primero es el posicionamiento en el que se abarcan los propósitos de la compañía y la personalidad de la marca. 

El segundo elemento es la transformación, cuyo objetivo indicó Vélez es articular la innovación en toda la actividad económica, muy de la mano con la premisa de la diversificación. “La razón es que el fútbol es entretenimiento y compite con eventos como conciertos, teatros, cines, entre otros”, agregó. 

La tercera base de esa estrategia de valor debe estar en las conexiones basado en las necesidades del consumidor de fútbol. De hecho, considera una categorización de las necesidades de consumidor en donde la empresa deportiva debe destinar 24% a la preocupación por sus hinchas, seguido por los programas de responsabilidad social con 23%. 

En la preocupación por los hinchas se incluye la comodidad, pero también el hecho de ofrecer una boletería a precios justos y una identidad de equipo luchador. En tanto, la responsabilidad social es la apuesta a un mensaje que permita la paz en los escenarios deportivos, así como el emprendimiento de proyectos de sostenibilidad y cuidado del medio ambiente. “Son equipos que al integrar la responsabilidad social promueven el desarrollo deportivo con la comunidad”, agregó. 

La transparencia y el compromiso ocupa 15%, y tiene que ver con el manejo adecuado de los recursos y también con la idoneidad de las directivas del club y a la selección de patrocinadores y jugadores comprometidos con esos valores. 

Le sigue la innovación en 12% y cierran en este panorama el reconocimiento internacional y local que ocupan 10% y 8% respectivamente.

El cuarto elemento a tener en cuenta es el relacionamiento de las empresas deportivas. Al respecto, la premisa de buscar alternativas de productos y una visión distinta de los anunciantes les permitirá a los clubes forjar una relación diferente con sus anunciantes. “Esta relación debe involucrar metas, debe generar una cocreación de productos y una gestión y posicionamiento”, advirtió. 

De igual manera, resulta clave la relación con los medios de comunicación y la creación de los contenidos al público digital a través de las diferentes redes sociales. Finalmente, también pone sobre la mesa la relación con los influenciadores. 

Para contactar al autor de esta nota:

David Romero

dromero@larepublica.com.co

Editor de esta nota:
Tatiana Arango
tarango@larepublica.com.co
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